Los manglares de La Ciénaga representan la mayor  vegetación visible desde cualquier punto. Tienen una enorme diversidad biológica con alta productividad, encontrándose tanto gran número de especies de aves como de peces, crustáceos, moluscos, etc.

Los manglares desempeñan una función clave en la protección de las costas contra la erosión eólica y por oleaje. Son hábitat temporal de muchas especies de aves migratorias septentrionales y meridionales. También sirven de hábitat para numerosas especies y proporcionan una protección natural contra catástrofes del tipo de fuertes vientos, olas producidas por huracanes e incluso por maremotos.